7. La gran pregunta que falta: ¿cómo se benefició Doria Medina de este “contrato lesivo al Estado”?

Se supone que alguien delinque a causa de algún móvil, esto es, para beneficiarse de alguna manera. En los hechos de corrupción, normalmente el móvil es económico. Encontrar este móvil es el gran problema de la Comisión acusadora contra Doria Medina. La Comisión no tuvo forma de probar, ni siquiera de indicar (excepto con apreciaciones antojadizas, es decir, completamente subjetivas), la forma en que la creación de FUNDA-PRO benefició a Samuel Doria Medina.

  1. En primer lugar, porque FUNDA-PRO, lo repetimos una vez más, es una fundación sin fines de lucro.
  2. En segundo lugar, porque no desapareció ni se esfumaron sus beneficios, sino que sigue allí, con su patrimonio intacto.
  3. En tercer lugar –y más importante–, porque Doria Medina no tuvo nada que ver con el funcionamiento de FUNDA-PRO luego que dejara el Ministerio de Planeamiento. Doria Medina ha sido un empresario industrial y de servicios, sin vinculación con los negocios financieros.
  4. En cuarto lugar, porque si este fuera un hecho de corrupción, esto significaría que complotaron en él altos funcionarios de dos gobiernos distintos, el de Jaime Paz y el de Gonzalo Sánchez de Lozada, que no eran precisamente aliados entre sí. ¿Esto es verosímil? El único indicio con cierto aspecto de objetividad que puede mostrar la Comisión es el hecho de que PRODEM estuviera cerca de participar en el banco que iba a formar FUNDA-PRO – algo que al final no se concretó–. PRODEM fue fundada por Gonzalo Sánchez de Lozada y otros empresarios vinculados a él. En su desesperación por aprovechar esta pista, la Comisión pasa por alto el pequeño detalle que, sin embargo, PRODEM era una ONG, sin fines de lucro, pública, etc. Y no solo olvida este asunto crucial, sino que trata de negarlo afirmando que PRODEM pertenecía a COMSUR, la empresa del ex presidente Sánchez de Lozada, lo que es imposible, ya que, como es muy fácil de probar, se trataba de una ONG (y las ONG no tienen dueño). Pero, además, ¿por qué Doria Medina delinquiría para beneficiar a su rival político? Y, si el verdadero objetivo de toda esta maquinación era beneficiar a PRODEM, ¿por qué finalmente no se organizó el banco en el que esta institución debía participar? Preguntas sin respuesta, porque el MAS, huérfano de argumentos en su gran cruzada contra el “vende patria” Doria Media, ha tenido que acusarlo de una operación que nadie en su sano juicio va a considerar otra cosa que normal, transparente, y buena para el país.

En quinto lugar, porque queda pendiente, en la proposición acusatoria, que se pruebe o que al menos se dé una pista, de quiénes son los “amigos, socios políticos y socios económicos” de Doria Medina que formaron parte de FUNDA-PRO.

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